Scripture & Sermon

Sunday Service

try-w0xglq · Saturday, May 23, 2026 · 3 min read

Based on 1 Corinthians 3

3:16, isn't it? 3:16. Pongan atención a esto, mis hermanos. Esto lo dice el apóstol Pablo, sacado de la Torá. Todas las 13 cartas que nosotros conocemos están en la Biblia. El apóstol Pablo la sacó de la Torá. Y dice ahí: «¿No sabéis que sois templo de Dios? Y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?»

Bueno, ahora tenemos que parar ahí por todo lo que se está viviendo, ¿no? Un poco de precaución, cuidándoles. No me gustaría que pasáramos un mal momento, ¿verdad? Pero yo creo que como a muchos les gusta salir por ahí, está bien, pero por lo menos tenemos esa precaución de aviso, de andar con llave, por cualquier cosa. ¿Sabe por qué? Porque hay gente enemiga que se entera que este es un sinagoga. Hay nazis, ¿no hay? Hay gente que odia al pueblo judío.

¿No sabéis que sois templo de Dios? Y que el Espíritu de Dios, el Ruaj HaKodesh, el Espíritu Santo, mora en vosotros. O sea, usted sale de aquí, este lugar se queda vacío. Usted sabe que se queda vacío este lugar. Por eso, si el Señor está en nosotros, cuando nos reunimos, cuando nos juntamos a adorarle, es temblar de reverencia, de alegría y de gozo. No estoy hablando de desorden, no. Alegría, gozo. Cantarle, adorarle. Todas las canciones que ustedes escuchan en hebreo son salmos de adoración a Hashem. Algo que nunca en mi vida había conocido.

Pero volvamos: «¿No sabéis que sois templos de Dios?» O sea, somos templos. Y vimos allá en el libro de Revelaciones, o Apocalipsis 1:6, que dice que nos hizo a nosotros reyes y sacerdotes. ¿Cuál es el trabajo de un sacerdote? Ministrar. Entonces, si el Espíritu Santo está aquí y nos ha hecho sacerdotes, nuestra alma tiene que tener la capacidad para presentarnos delante de Dios.

Cuando uno enamora a la muchacha, le dice, mirándole a los ojos: «Te amo con toda mi alma.» Pero si usted le dice: «Te amo con todo mi espíritu», que no es correcto, fíjese. Porque el Espíritu es la conexión. «Señor, sí, con toda mi alma...» Pertenecemos totalmente a Jesús. Entonces es una identificación delante de él, para que él se dé cuenta que nosotros le amamos.

El Eterno quiere que su pueblo sea santo, único en su género, separados por su llamado — a fin de ser mediadores entre él y la humanidad. El sacerdote es el que media entre el Eterno y los hombres. Es decir, conectar a la gente con Dios. Nuestro espíritu debe estar conectado con la presencia de Hashem.

Ahora bien, esta designación especial como tesoro no es para que se sienta mejor que los demás.